¿Por qué siempre tengo la culpa?








Ser imparcial con los hijos es una de las tareas más difíciles con que se enfrentan los padres. Todos quieren ser el favorito y acusan resentimiento inmediato si perciben que uno de sus hermanos es el preferido.

Los celos entre hermanos son una realidad; el niño que no se siente seguro del amor incondicional de sus padres percibe muchos matices a los que los adultos no prestan atención. Al menor atisbo de preferencia por un hermano, corroboran tal favoritismo en mil y un detalles sin importancia. El menor acusa resentimiento por tener que acostarse antes que el mayor o no poder ver determinado programa de la televisión que el mayor sí ve. Estas cuestiones indican con frecuencia que el niño se siente desplazado e incluso cree que no lo quieren; actúe entonces rápidamente y reafírmelo con palabras y hechos.


· Orientaciones para las respuestas
 

. -Responda a las preguntas con explicaciones, pero los hechos siempre pesan más: fuertes abrazos, tiempo en exclusiva, excursiones juntos, admiración por algo recién aprendido, lectura a la hora de acostarse…

-Ante todo, debemos transmitir justicia e imparcialidad. Aunque su hijo perciba injusticias o favoritismos, al final todo se equipara. Enseña a tus hijos a pensar más allá del momento inmediato, una hora más tarde, o un día, y aprenderán a confiar en ti.

-Insista en que cada niño es único: trae positivamente las diferencias, valores y méritos de cada cual.



 

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